Cómo formular un detergente para ropa: guía técnica de polvos y líquidos

GF Por Equipo de Global Formulation
Publicado: 29 de octubre de 2026 Lectura: 20 min Limpiadores domésticos
Nave industrial con un gran tanque cilíndrico de acero inoxidable sobre una plataforma con barandillas amarillas, rodeado de tuberías y de otros reactores

Saber cómo formular un detergente para ropa implica dominar una rama muy estructurada de la ciencia de la formulación, que combina la fisicoquímica de los surfactantes, el ablandamiento del agua, la cinética enzimática y la normativa de cada mercado. Para emprendedores, empresas emergentes y fabricantes de productos químicos, confiar en fórmulas simplistas encontradas en internet o en «recetas» copiadas conduce casi siempre al fracaso del producto: apelmazamiento, separación del lote o daño a las telas. Desarrollar un detergente estable y competitivo exige comprender la termodinámica de las micelas, la selección de coadyuvantes y la ingeniería del escalamiento.

El mercado del cuidado de la ropa y por qué importa la formulación

El mercado del cuidado de la ropa es muy competitivo y abarca desde polvos económicos hasta formulaciones líquidas premium, cápsulas monodosis y detergentes institucionales especializados. Los compradores actuales juzgan un detergente con cuatro criterios de desempeño: la rapidez con que elimina las manchas, la permanencia de la fragancia, la suavidad de las telas al tacto y la ausencia total de residuos químicos en la ropa.

Quien formula debe diseñar bases detergentes capaces de funcionar con distintos niveles de dureza del agua y distintos tipos de lavadora sin perder desempeño. Cuando una formulación es técnicamente débil o está mal equilibrada, aparecen fallas comerciales graves:

  • Desvanecimiento de la fragancia: pérdida rápida del perfil de aroma premium por oxidación química directa durante el almacenamiento.
  • Falla en agua dura: pérdida rápida del poder de limpieza, porque los iones de calcio sin tratar impiden la formación de micelas de los surfactantes; consulte nuestra guía sobre los retos del agua dura en la formulación de detergentes (en inglés) para conocer la estrategia de selección de coadyuvantes.
  • Grisamiento y degradación de las telas: redeposición de la suciedad suspendida sobre las fibras por polímeros de suspensión débiles.
  • Inconsistencia entre lotes: variaciones no controladas del nivel de surfactante activo, de la densidad aparente o de la viscosidad.

Cómo formular un detergente para ropa según su tipo y formato

Uso pesado y uso ligero: la clasificación HDL/HDP

Antes de elegir un formato, se clasifica el detergente como de uso pesado o de uso ligero, una distinción que condiciona cada decisión posterior sobre ingredientes. Los detergentes líquidos de uso pesado (HDL, por heavy-duty liquid) y los detergentes en polvo de uso pesado (HDP, por heavy-duty powder) se formulan para lavar a máquina o a mano la ropa con suciedad cotidiana: llevan un sistema completo de coadyuvantes, componentes blanqueadores o activadores de blanqueo y mezclas de enzimas dirigidas a manchas propias de los textiles, como el sudor, los alimentos y la grasa. En muchos mercados el HDP se vende simplemente como «detergente en polvo» (jabón en polvo en México; detergente para la colada en España). Los detergentes líquidos de uso ligero (LDL, por light-duty liquid), en cambio, son los sistemas más suaves, basados solo en surfactantes, que se emplean para lavar la vajilla y para el cuidado de las manos, sin los coadyuvantes alcalinos ni los sistemas blanqueadores que necesita una fórmula de uso pesado. Todos los formatos que se tratan a continuación (polvo, líquido, concentrado, barra o cápsula) son sistemas de uso pesado diseñados para la ropa, no de la categoría de uso ligero.

Detergentes en polvo para ropa

Los detergentes en polvo siguen siendo una opción habitual por su bajo costo por lavado y su compatibilidad con el lavado manual en recipiente. Una formulación robusta en polvo se centra en incorporar coadyuvantes alcalinos fuertes para manejar el agua dura, estabilizar las enzimas dentro de una matriz seca y controlar la densidad aparente con cargas granulares.

Detergentes líquidos para ropa

Los detergentes líquidos se asocian sobre todo con el lavado en lavadoras automáticas de carga frontal y superior. Diseñar bases líquidas exige una solubilidad de surfactantes muy optimizada, un control de la viscosidad independiente de la temperatura y una protección conservante compleja que impida el crecimiento bacteriano.

Detergentes concentrados y de alta eficiencia

Las fórmulas de alta eficiencia (HE) y las concentradas se diseñan para lavadoras de bajo volumen de agua, y requieren sistemas de surfactantes muy especializados y polímeros supresores de espuma. Estos sistemas deben ofrecer el máximo desempeño de limpieza con dosis compactas sin generar espuma en exceso, que puede dañar la electrónica de la lavadora.

Barras y pastillas de detergente

Las barras de detergente se usan sobre todo en el lavado a mano, donde se prefiere el frotado manual. La formulación debe endurecerse físicamente con cargas minerales para resistir el reblandecimiento por el agua y el agrietamiento, y mantener una liberación de espuma suave sin resecar la piel.

Cápsulas monodosis

Las cápsulas son sistemas avanzados de dosis unitaria en los que concentrados de surfactantes con muy poca humedad se sellan dentro de una película hidrosoluble de alcohol polivinílico (PVA). La base química del interior debe tener un contenido de agua libre muy bajo para no disolver antes de tiempo la película protectora.

Química básica de la formulación de detergentes para ropa

La ciencia de los detergentes se centra en la eliminación espontánea de la suciedad mediante procesos fisicoquímicos, que comienzan con la reducción de la tensión superficial del agua para humectar las fibras. La termodinámica de la solubilización de la suciedad está gobernada por el autoensamblaje de las moléculas de surfactante, que se describe con la ecuación de la energía libre de Gibbs de micelización, ligada a la concentración micelar crítica (CMC):

ΔG°mic ≈ R · T · ln(CMC)

donde R es la constante universal de los gases, T es la temperatura en kelvin y CMC es la concentración micelar crítica expresada como fracción molar. Esta expresión es la aproximación habitual para surfactantes no iónicos con un número de agregación grande; en los surfactantes iónicos aparece además un término por la unión de contraiones, ΔG°mic ≈ (1 + β) · R · T · ln(CMC), donde β es el grado medio de unión de contraiones (sobre la termodinámica de la micelización, en inglés). Como la CMC en fracción molar es menor que 1, el logaritmo es negativo y la micelización es espontánea. Cuando la concentración supera la CMC, los surfactantes se autoensamblan en micelas esféricas que capturan y emulsionan la suciedad grasa hidrófoba. Para ampliar el concepto puede consultar el artículo de Wikipedia sobre la concentración micelar crítica.

Además, los coadyuvantes deben ablandar el agua uniéndose a los iones metálicos divalentes, para que no precipiten los surfactantes activos. Los polímeros de suspensión de la suciedad recubren después las partículas dispersas y aportan repulsión electrostática y estérica, que mantiene la suciedad suspendida en el agua e impide su redeposición sobre las telas.

Esquema técnico en español sobre la acción de los surfactantes en la limpieza y formación de micelas con suciedad atrapada

Ingredientes clave de los detergentes para ropa

Surfactantes: la base de la limpieza

Los surfactantes (tensoactivos en México, tensioactivos en España) son los ingredientes activos principales de todas las formulaciones de detergentes. Quien formula equilibra surfactantes aniónicos (por ejemplo, el alquilbencenosulfonato lineal, LAS, que se obtiene al neutralizar el ácido LABSA) con surfactantes no iónicos (por ejemplo, los alcoholes etoxilados) a partir del balance hidrófilo-lipófilo (HLB), que para los no iónicos se calcula con la expresión de Griffin (sobre el HLB, en inglés):

HLB = 20 · ( 1 − Mlipófilo / Mtotal )

donde Mlipófilo es la masa molecular de la cola lipófila y Mtotal es la masa molecular total. Combinar el LAS con etoxilatos no iónicos de HLB 12–14 ofrece una dispersión de aceites y una humectación óptimas.

Coadyuvantes: acondicionamiento del agua y mejora del desempeño

Los coadyuvantes (builders) se unen a los iones Ca2+ y Mg2+ para proteger a los surfactantes de la precipitación. Las zeolitas actúan por intercambio iónico: retiran el calcio y el magnesio, que de otro modo precipitarían, y liberan sodio a cambio. Su capacidad se expresa mediante la capacidad de intercambio catiónico (CEC):

CEC = (z · F) / Mzeolita

donde z es el número de cargas intercambiables por unidad de fórmula, F es la constante de Faraday y Mzeolita es la masa molar de la zeolita 4A; el resultado se expresa en culombios por gramo (o en equivalentes por gramo si se divide entre F). Una CEC elevada permite retirar más iones de dureza por gramo de zeolita.

Cargas: volumen y control del flujo

Las cargas granulares, principalmente el sulfato de sodio, se incorporan en las formulaciones en polvo para asegurar densidades aparentes uniformes y evitar los grumos. Quien formula debe equilibrar la proporción de cargas para mantener el desempeño del producto y, a la vez, un costo de fabricación competitivo.

Enzimas

Las enzimas son catalizadores bioquímicos muy específicos que se añaden para descomponer las manchas difíciles a temperaturas de lavado más bajas. La proteasa digiere las manchas de origen proteico, la amilasa ataca los almidones, la lipasa descompone las grasas y la celulasa pule las fibras de algodón para devolverles la luminosidad. Nuestra guía sobre la formulación de limpiadores bioenzimáticos (en inglés) trata con más profundidad técnica la estabilización y la dosificación de enzimas.

Abrillantadores ópticos

Los abrillantadores ópticos son compuestos fluorescentes especiales que absorben la luz ultravioleta invisible y la reemiten en el espectro azul. Esta emisión azul contrarresta el amarilleo natural de las telas con el tiempo y hace que las prendas blancas se vean notablemente más limpias y brillantes.

Fragancia, colorantes y sensación en la tela

Los aceites de fragancia son esenciales para crear una conexión sensorial fuerte con el usuario, y los colorantes estables dan una identidad visual propia a la marca. Estos compuestos delicados deben estabilizarse bien en la base química para evitar la decoloración del producto o la degradación del aroma con el tiempo.

Aditivos y estabilizantes

Los detergentes modernos dependen de aditivos específicos para mantener su estabilidad y su desempeño durante toda la vida útil:

  • Polímeros antirredeposición: impiden que la suciedad suspendida vuelva a depositarse sobre las fibras de la tela.
  • Supresores de espuma: regulan la altura de la espuma para proteger los sistemas de las lavadoras automáticas.
  • Inhibidores de corrosión: protegen de la corrosión el tambor de la lavadora y sus piezas metálicas internas.
  • Conservantes: indispensables en las formulaciones líquidas para bloquear la contaminación microbiana y por hongos.

Detergentes en polvo para ropa: diseño estructural

Quien quiere saber cómo formular un detergente para ropa en polvo debe empezar por la ingeniería física: los polvos comerciales exigen un diseño preciso que garantice un buen flujo, una disolución rápida y una larga vida útil. La secuencia de mezclado debe controlarse con cuidado para lograr una distribución uniforme del surfactante sin que los coadyuvantes secos en polvo formen grumos.

Mezclador horizontal de tambor blanco sobre un bastidor azul, con escalera y plataforma de barandillas amarillas, en una nave industrial luminosa

Detergentes líquidos para ropa: diseño del sistema y estabilidad

Los detergentes líquidos son soluciones complejas de surfactantes que requieren una estabilización física precisa. Quien formula debe equilibrar los ingredientes activos, los electrolitos y el agua para evitar que la mezcla se separe, se enturbie o pierda viscosidad. Para un recorrido del proceso específico de este formato, consulte nuestra guía complementaria sobre la formulación de detergentes líquidos (en inglés).

Para asegurar la estabilidad a largo plazo y evitar la separación, las formulaciones de detergentes líquidos deben atender cuatro parámetros físicos clave:

  • Equilibrio de hidrótropos: añadir solubilizantes, como el xilensulfonato de sodio, para evitar la separación del surfactante.
  • Modificación de la viscosidad: usar polímeros asociativos o sales para lograr un flujo espeso de calidad premium.
  • Estabilización del pH: tamponar la base líquida a pH 8.0–8.5 para mantener la estabilidad de las enzimas y la seguridad para la piel.
  • Protección conservante: incorporar biocidas de amplio espectro para evitar el crecimiento bacteriano en los sistemas de base acuosa.

Proceso de fabricación: del banco de formulación a la planta

Escalar una fórmula de detergente desde el banco de laboratorio hasta la fabricación industrial exige un diseño de proceso cuidadoso. Mientras que los ensayos de laboratorio se centran en la compatibilidad de los ingredientes, la producción a escala completa debe optimizar la transferencia de calor, la energía de mezclado y el manejo de materiales.

La fabricación industrial emplea flujos de trabajo especializados, adaptados a la forma física del detergente:

  • Mezclado en seco (polvos): mezclar los coadyuvantes, neutralizar los surfactantes, añadir las enzimas al final y envasar la mezcla seca.
  • Compuesto en húmedo (líquidos): dispersar los surfactantes en agua, ajustar la viscosidad, añadir los conservantes y llenar de forma automatizada.
Técnico de laboratorio de control de calidad midiendo el pH de un detergente líquido con electrodo y viscosímetro rotacional

Calidad y marco normativo: UE, Comunidad Andina y México

Los requisitos que debe cumplir un detergente para ropa dependen del país donde se vende; no existe una norma única. Esta sección describe, a partir de su texto oficial, tres regímenes: el de la Unión Europea, el de la Comunidad Andina y el de México. En los demás países, el registro o la notificación y el etiquetado dependen de la autoridad nacional competente, cuya normativa vigente debe revisarse antes de comercializar.

Unión Europea

El Reglamento (UE) 2026/405 sobre detergentes y tensioactivos, adoptado el 11 de febrero de 2026 y publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el 2 de marzo de 2026, deroga el Reglamento (CE) n.º 648/2004. La derogación surte efecto, y el nuevo reglamento es aplicable, a partir del 23 de septiembre de 2029 (con la excepción del artículo 4, apartados 3 y 4); hasta esa fecha sigue vigente el Reglamento 648/2004.

El texto exige que los surfactantes cumplan los requisitos de biodegradabilidad del anexo I, parte A (artículo 4), y limita el fósforo: los detergentes para ropa destinados a los consumidores deben contener menos de 0.5 g de fósforo total en la cantidad recomendada para el ciclo principal de lavado de una carga normal de lavadora en agua dura, para ropa con suciedad normal si el detergente es de uso pesado y con suciedad ligera si es para ropa delicada (artículo 6 y anexo III).

La etiqueta debe indicar, mediante los intervalos «inferior al 5%», «superior o igual al 5% pero inferior al 15%», «superior o igual al 15% pero inferior al 30%» y «superior o igual al 30%», el contenido de fosfatos, fosfonatos, surfactantes aniónicos, catiónicos, anfóteros y no iónicos y blanqueantes oxigenados, entre otros componentes, cuando se añadan en una concentración superior al 0.2% en peso, además del identificador único de fórmula (UFI) (anexo V, parte A). El reglamento no afecta a la aplicación de REACH, de CLP ni del Reglamento de biocidas (artículo 1).

Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú)

La Decisión 706 de la Comunidad Andina, adoptada en Lima en diciembre de 2008 y modificada, entre otras, por la Decisión 908 de 2022, armoniza los regímenes sanitarios de los productos de higiene doméstica y cita expresamente a los «jabones y detergentes» en su anexo 1. Su definición de producto de higiene doméstica excluye los productos para la limpieza de maquinaria e instalaciones industriales y comerciales, de centros educativos y hospitalarios, de salud pública y de procesos industriales.

Para comercializar un detergente doméstico se exige una Notificación Sanitaria Obligatoria (NSO) ante la Autoridad Nacional Competente del primer país miembro de comercialización (artículo 5), y la venta solo puede comenzar después de que se emita el código de NSO (artículo 6). La notificación incluye información técnica: la fórmula cualitativa y cuantitativa, las especificaciones organolépticas y fisicoquímicas del producto terminado y el proyecto de etiqueta (artículo 7). Un producto notificado en un país miembro se reconoce automáticamente en los demás (artículo 11), y la NSO tiene una vigencia mínima de siete años (artículo 18). El envase debe indicar, entre otros datos, el fabricante, el titular de la NSO o el importador, el país de origen, el contenido neto, las precauciones de empleo y advertencias, el número de lote, el código de NSO y la composición básica cualitativa, con las frases explicativas en español (artículos 19 y 21). El titular de la NSO y el fabricante son solidariamente responsables de la conformidad del producto (artículo 28). Para el texto vigente y el procedimiento, consulte a la Secretaría General de la Comunidad Andina y a la autoridad sanitaria de su país.

México

La NOM-189-SSA1-SCFI-2018, «Productos y servicios. Etiquetado y envasado para productos de aseo de uso doméstico», se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 13 de diciembre de 2018 y entró en vigor el 13 de diciembre de 2019. El Catálogo Mexicano de Normas de la Secretaría de Economía la registra como vigente y señala a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) como dependencia responsable. Antes de comercializar, verifique en el texto de la norma si su producto está dentro del alcance y qué información debe llevar la etiqueta.

Otros países y documentación común

Con independencia del país, conviene preparar desde el desarrollo la documentación de seguridad del producto, incluida la hoja de datos de seguridad conforme al SGA (consulte nuestra guía de MSDS, TDS y COA), y conservar el expediente técnico de la fórmula: la Notificación Sanitaria Obligatoria andina, por ejemplo, exige la fórmula cualitativa y cuantitativa y las especificaciones del producto terminado.

Referencias oficiales:
👉 Reglamento (UE) 2026/405 sobre detergentes y tensioactivos (texto del Diario Oficial)
👉 Decisión 706 de la Comunidad Andina (productos de higiene doméstica)
👉 NOM-189-SSA1-SCFI-2018 en el Catálogo Mexicano de Normas
👉 Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA)

¿Qué pasa cuando un detergente está mal formulado?

Lanzar al mercado una fórmula de detergente sin validar supone riesgos comerciales serios. Una química mal equilibrada puede dañar directamente las telas, irritar la piel o provocar fallas físicas del envase que perjudican con rapidez la reputación de una marca nueva.

Primer plano de un tejido de punto beige con manchas marrones, fibras sueltas y un desgarro deshilachado en un pliegue

Problemas típicos de las formulaciones de detergentes para ropa y sus causas técnicas

Los problemas de estabilidad y de desempeño de un detergente rara vez son aleatorios; casi siempre los causan desequilibrios químicos o físicos concretos en la formulación.

Los problemas de formulación más comunes y sus causas químicas de fondo son:

  • Grumos y apelmazamiento del polvo: exceso de humedad libre en las materias primas secas o falta de silicatos antiapelmazantes.
  • Separación de fases (líquidos): concentraciones altas de electrolitos o niveles insuficientes de hidrótropo solubilizante.
  • Bloqueo por espuma en la lavadora: ausencia de supresores de espuma de silicona o dependencia excesiva de surfactantes aniónicos de mucha espuma.
  • Separación de la fragancia: desajuste entre el HLB del aceite de fragancia y la estructura micelar de la base de surfactantes.

Estrategia de negocio para quien entra al mercado de detergentes

Para tener éxito en un mercado de detergentes muy competitivo, las empresas emergentes deben alinear sus formulaciones químicas con una estrategia de negocio clara. Esto implica elegir un nivel de precio objetivo, asegurar proveedores constantes de materias primas y realizar pruebas de desempeño exhaustivas antes del lanzamiento. Quienes evalúan la categoría más amplia de limpiadores líquidos deben revisar además nuestra guía para montar una planta de detergentes líquidos (en inglés).

Una estrategia de negocio exitosa para las marcas nuevas de detergentes se apoya en cuatro pilares:

  • Nivel de precio objetivo: elegir si se compite en el segmento económico, medio o premium.
  • Estabilidad de la cadena de suministro: asegurar fuentes confiables de surfactantes activos, coadyuvantes y enzimas.
  • Pruebas con lotes piloto: hacer ensayos de producción a pequeña escala para verificar la estabilidad de la fórmula antes de fabricar a escala completa.
  • Verificación regulatoria: cumplir, en cada mercado de venta, los requisitos de registro o notificación, de etiquetado y de seguridad antes de distribuir el producto.

Por qué es crítico el apoyo experto en la formulación de detergentes

La química de los detergentes para ropa es dinámica y exige una optimización continua, a medida que fluctúan los precios de las materias primas y se endurece la normativa ambiental. Asociarse con consultores de formulación con experiencia ayuda a las marcas nuevas a acortar los plazos de desarrollo, a optimizar el costo de los ingredientes activos y a asegurar una calidad uniforme entre lotes. Nuestra guía sobre cómo elegir al consultor de desarrollo de productos adecuado describe la lista técnica de verificación que conviene aplicar antes de firmar un contrato.

Más información sobre formulaciones y tecnología de limpiadores domésticos

La química de los detergentes para ropa forma parte del sector más amplio del cuidado del hogar. Para explorar otras ciencias de la formulación, como los jabones líquidos, los lavavajillas y los limpiadores de pisos, consulte:
👉 Formulaciones y tecnología de limpiadores domésticos e industriales
👉 Guía de selección de surfactantes para formulaciones de limpieza (en inglés)
👉 Cómo iniciar un negocio de fabricación de lavavajillas líquido (en inglés)
👉 Guía completa de formulación de detergentes para ropa: polvo, líquido y monodosis (en inglés)
👉 Desengrasante industrial y doméstico: guía técnica

Preguntas frecuentes

1. ¿Puede una empresa emergente empezar con un solo detergente para ropa?

Sí. Muchas marcas exitosas empiezan con un único detergente base y después se amplían. Lo esencial es que el producto inicial tenga una formulación bien validada, un desempeño estable y un posicionamiento claro antes de añadir variantes. Este enfoque también permite validar el abastecimiento de materias primas y la uniformidad de la fabricación antes de añadir la complejidad de manejar varias referencias (SKU) a la vez.

2. ¿Es el nivel de espuma el mejor indicador del desempeño de un detergente?

No. Mucha espuma no siempre significa mejor limpieza y hasta puede ser un problema en las lavadoras modernas. El desempeño se mide mejor por la eliminación de manchas, la conservación de la blancura, la sensación en las telas y la ausencia de residuos. De hecho, las lavadoras de alta eficiencia (HE) están diseñadas específicamente para fórmulas de baja espuma, de modo que un detergente demasiado espumoso puede provocar errores por bloqueo de espuma o redepositar suciedad sobre las telas durante el enjuague.

3. ¿Se necesitan formulaciones distintas para regiones de agua dura y de agua blanda?

En muchos casos, sí. Como mínimo, las formulaciones de detergentes para ropa deben probarse en condiciones representativas de dureza del agua. Los coadyuvantes y los sistemas de surfactantes suelen ajustarse de forma distinta para las regiones con agua muy dura. Una fórmula validada solo en agua blanda puede mostrar una caída acusada del poder de limpieza y la precipitación de surfactantes al venderse en un mercado de agua dura, por lo que los datos regionales de dureza del agua deben orientar la proporción de coadyuvantes desde las primeras etapas de la formulación.

4. ¿Cuánto tiempo debe durar la prueba de estabilidad antes del lanzamiento?

Un enfoque habitual combina estudios de estabilidad acelerada (a temperaturas elevadas) con almacenamiento en tiempo real. Aunque los protocolos exactos varían según la empresa, el objetivo es asegurar que el detergente se mantenga estable y eficaz durante su vida útil prevista. Los estudios acelerados suelen durar de cuatro a doce semanas a temperatura elevada para aproximar un año o más de almacenamiento a temperatura ambiente, pero antes de aprobar una fórmula para el lanzamiento comercial sigue siendo necesaria la confirmación en tiempo real a temperatura ambiente.

5. ¿Por qué los polvos con zeolita dejan a veces un residuo en la ropa oscura?

La zeolita 4A es insoluble en agua y actúa por intercambio iónico en lugar de disolverse, de modo que, si el ciclo de lavado usa agua fría o un enjuague corto, las partículas de zeolita sin disolver pueden quedar atrapadas en la trama de la tela y verse como un leve residuo blanco, sobre todo en colores oscuros. Se corrige equilibrando el tamaño de partícula de la zeolita, combinándola con un coadyuvante soluble complementario y validando el desempeño del enjuague a la temperatura de lavado objetivo durante la formulación.

6. ¿Pueden combinarse enzimas y abrillantadores a base de blanqueador en un mismo detergente?

Solo con una formulación cuidadosa. Los componentes blanqueadores oxidantes pueden desnaturalizar las enzimas proteasa, amilasa, lipasa y celulasa al contacto y destruir su actividad catalítica antes de que comience el ciclo de lavado. Las formulaciones comerciales que combinan ambos suelen usar gránulos de enzima encapsulados o recubiertos, o separan físicamente las fases de blanqueador y de enzima hasta que el ciclo de lavado las activa.

7. ¿Cuál es la diferencia entre el detergente en polvo y un detergente de uso pesado?

«Detergente en polvo» es el nombre que usa el consumidor para el detergente en polvo de uso pesado (HDP), el término de la industria para un polvo con coadyuvantes alcalinos, un sistema blanqueador o activador de blanqueo y enzimas dirigidas a las manchas propias de la ropa. Pertenece a la misma categoría de «uso pesado» que el detergente líquido de uso pesado (HDL), frente a las fórmulas líquidas de uso ligero (LDL), más suaves, que se emplean para lavar la vajilla.

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Sobre el especialista

Absar Khan es el consultor principal y arquitecto de formulaciones químicas de Global Formulation. Cuenta con experiencia de ingeniería multidisciplinaria en líneas de molienda de agroquímicos, sistemas de envasado de aerosoles, diseños de salas limpias farmacéuticas, cosméticos y montaje de plantas químicas ecológicas. Absar dirige equipos científicos y de asesoría de ingeniería que apoyan a fabricantes de todo el mundo en la selección de tecnología, las distribuciones de planta conformes con las BPM, los marcos de validación y las estrategias regulatorias.

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